domingo, 30 de octubre de 2011

MI ALMA



Sin darnos cuenta
vemos pasar los días
el alma que siempre espera
no es aquella de niña
que lucia bella.

El cuerpo que la cubría
no ha sabido protegerla
las manos que me distes
no han podido sostenerla.

Para guardar me entregastes
el tesoro de mi alma
tan débil soy Señor
que no me queda nada.

No sé como ocurrió
ayúdame a buscarla
el alma que un día perdí
ya no sé por donde anda.

No me lleves contigo aún
espera que encuentre mi alma
ayúdame, te suplico
pues sin Ella, no soy nada.

miércoles, 19 de octubre de 2011

MIS PRIMEROS 100 SEGUIDOR@S


Cuando vi el número 100 en el cuadro de mis seguidores  ¡No me lo podía creer!

Pensar que cuento ya, con un estupendo grupo de amig@s que cada vez que los visito, leo sus entradas y hago los comentarios, me hago la idea de que estoy delante de ell@s charlando como dos amig@s de verdad.

Para que tengáis un recuerdo de este acontecimiento, tan significativo para mí, quiero que aceptéis y os llevéis  este regalo para colgarlo en la pared de vuestro blog. Este cuadro lo  pinté hace un tiempo, con mucho cariño y quiero compartirlo con todos vosotros. 

Espero os guste.

Gracias por ser como sois, por estar ahí conmigo y por darme la oportunidad de conoceros y hacer nacer entre nosotros unos rayos de cariño y de amistad.

sábado, 8 de octubre de 2011

NO QUIERO SER PERFECTA


Si somos conscientes de nuestras limitaciones y virtudes la opinión de los demás sobra para saber como somos. No tenemos necesidad de demostrarlo.
Cuando nos aceptamos tal y como somos, no necesitamos que nadie nos apruebe o suspenda, no sentimos el deseo de imitar a nadie ,solo nos limitamos a hacer las cosas de acuerdo con nuestros propios criterios.
Sabemos que existen personas muy perfectas y rayan con el perfeccionismo y hasta se obsesionan y creo que tienen que sufrir mucho comportándose de esta forma.
Se sienten hasta orgullosas de ser así y no saben que ellas misma se están provocando una vida equivocada y dolorosa
Cuando tenemos tareas que realizar lo primero que debemos hacer es establecer una lista de prioridades, comenzando por la mas importantes.
Un paseo con tu hijo o tu nieto intercambiando anécdotas y risas está antes que dejar este tiempo para ordenar la ropa.
Una charla con las amigas y pasar una tarde de convivencia está antes de dar brillo al suelo.
Una hora de lectura, seguro que la podemos sacar a cambio de estar haciendo algo que al día siguiente va a estar igual.
Estas personas perfectas siempre padecen de culpabilidad ya que si no hacen o dejan las cosas, tal como ella se exigen ,no se sienten satisfechas.
Se puede evitar esto no siendo excesivamente exigentes con uno mismo  ni con los demás, actuando de forma natural y relajada.
Esto es una tarea personal y que solamente, de manera individual, se puede solucionar.
Hay que gozar de los momentos bellos y bonitos que el día nos brinda y no dejarlos pasar porque “...tengo que tener perfecta la casa....”
¡ Quizás mañana ya no tengas la oportunidad !